Hacen falta pocos minutos de exploración, explicación o visualización para inspirar a aquellos que contemplan tu obra. Ya sea una obra pictórica, escultórica, arquitectónica, fotográfica o cualquiera que sea, cuando la belleza, el ingenio, es patente, no hay quién pare las ansias de conocimiento. Es por ello que visitas como la de la Casa Milà o la Casa Batlló te dejan una embriaguez interesante. No se es inmmune a ella, es un enamoramiento instantáneo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario