Siempre me gustó dedicar parte de mi tiempo a este espíritu artístico que todos llevamos dentro y que en el día a día de profesiones más técnicas no consigue aflorar.
Ya desde pequeña la escritura fue un hobby que me permitía a través del diario explorar el interior y plasmarlo en líneas más o menos artísticas (diría que sería algunas mejor eliminar, era terapia existencial...). La música no acabó de atrapar la posible vena existente, tal vez la trayectoria reglada del conservatorio carecía de esa libertad necesaria para la inspiración. Más tarde la pintura me sorprendió gratamente aunque carecía de aquella naturalidad y facilidad que hacen que sea cualquier idea fácil de plasmar. El ser perfeccionista siempre ha tenido sus inconvenientes. No debería.
Las manualidades, no obstante, acompañan con mayor falicidad por su multitud de formas.
Aquí va una actual.
Me he encontrado con varios nacimientos en un lapso breve de tiempo y todos tenemos de todo, así que me decantaré por un regalo hecho con amor. Mi amor quiso dejar su corazón en esta tela y espero que me ayude en el resto. La idea de salir del huevo me gustó!!
Gracias a mi amiga ideine por inspirarme y por su apoyo. En ocasiones olvidamos lo importante, también aquello que nos hace sentir vivos, libres, que nos inspira. Desconocemos lo que somos capaces de hacer por las limitaciones que nos ponemos. No pongamos frenos a nuestro cerebro, a esa parte derecha que necesita aflorar. Aunque dispongamos de 30' diarios únicamente, aunque se lo quitemos al sueño. Vale la pena. No importa el resultado, la meta....lo importante es el camino.






